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Leticia Martínez, psicóloga especializada

Bienvenid@... ¿Te encuentras en este momento buscando un psicólogo infantil, juvenil o para adultos en Vigo?

¡¡No te asustes!! “No eres un bicho raro”.

Cada día son más las personas valientes que buscan ayuda para solucionar problemas emocionales... Aprovecho la ocasión para señalar que no es nada malo considerar que necesitamos ayuda y acudir al psicólogo, sino todo lo contrario: supone reconocer que nos enfrentamos a un problema en nuestra vida que no somos capaces de resolver por nosotros mismos y que, además, tenemos la voluntad de superación.

Soy Leticia Martínez Pérez, psicóloga especializada en el ámbito clínico y en el área infanto-juvenil y adultos. Pongo a tu disposición toda mi experiencia y profesionalidad. Currículum

En esta web encontrarás respuestas a preguntas que quizás te estás haciendo: ¿Necesito un psicólogo?, ¿Qué es una terapia o tratamiento psicológico?, ¿Qué me ofrece?, ¿Sufro conflictos emocionales?...

Cualquier conflicto puede afectarte a nivel mental, físico y emocional. Por lo tanto, con un tratamiento psicológico adecuado puedes encontrar “Tu Equilibrio”.

10 refranes que te están limitando

10 refranes que te están limitando

03/07/2019

Los has escuchado desde tu infancia. Creciste repitiéndolos como si de mantras se tratase. Se convirtieron en respuestas de tus seres más allegados cuando la ocasión lo permitía. Sí, son ellos, y no han vuelto para quedarse porque siempre estuvieron ahí.

Refranes y frases a modo de tics verbales que se sucedieron con los años y con ellos, desarrollaste.

Es bien sabido para quien se ha adentrado en los mundos del desarrollo personal, que hay una serie de creencias limitantes. ¿Pero y el lenguaje? ¡Vaya si nos limita!

¿Y de qué forma nos puede limitar el lenguaje? Pues de muchas, y para mostrártelo he pensado que podría ser buena idea hacer una recopilación de frases y refranes “tipical spanish” y desnudarlas para ti.


Vamos a clarificar uno a uno estos refranes para descubrir juntos qué mensaje esconden realmente y qué semillas han dejado en nuestra mente subconsciente, ¿me acompañas?.

 

1. “Más vale pájaro en mano que ciento volando” 


Te lo habrán dicho multitud de veces. Cuando te salía un trabajo no muy bien remunerado o en un puesto que no te apasionaba, cuando encontraste pareja y no te sentiste enamorado o cuando tuviste la posibilidad de irte de vacaciones “por la patilla” al pueblo de tu amigo y no planeaste esa escapada tan alucinante que realmente deseabas. Exacto, este refrán aparentemente inocente nos ha hecho conformistas. Ojo, que no digo que haya que despreciar lo que se tiene, hay que ser agradecido si, pero también hay que aspirar. En definitiva, ésta frasecilla es un auténtico mata sueños o mata ambiciones, mejor dicho.

2. “Ver, oír y callar”, o su gemela “En boca cerrada no entran moscas”


Esto era muy común oírlo cuando éramos niños, ¿verdad? Había que estar calladitos, observar y no objetar. Debíamos ser obedientes y sumisos, sin cuestionar nada. No hay duda que estas frases limitan la libertad de expresión de todo mortal y a más de uno le han hecho mella. No hay nada más favorable para el desarrollo de alguien que poder expresarse, poner voz a sus emociones y pensamientos, comunicar lo que se tiene dentro. ¡Hay que ver qué refranes poco saludables oye!

 

3. “A quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija”


Ehm… ¿En serio? Puede que a la práctica sea cierto, porque vaya, en verano, un buen árbol en mitad de un árido camino puede convertirse en un oasis. Pero normalmente no lo decían con esa connotación, sino más bien, se referían a las compañías. Si te arrimabas a gente exitosa, su éxito te pertenecería. Eso es lo que nos han hecho entender al menos. Luego en la práctica se aleja mucho de la realidad. El éxito se consigue con méritos propios, con esfuerzo y constancia y por supuesto, nuestras compañías no deberían ser escogidas por conveniencia. Así que si esperas que alguien venga a solucionarte la vida y a darte la vida con la que sueñas, espera sentado… ¡Pero busca una buena sombra para no achicharrarte mientras lo haces!

 

4. “Quien bien te quiere te hará llorar”


Y así es como nos hicieron creer que esa relación tóxica que mantuvimos merecía la pena. Por favor, jamás creas en éste refrán tan prehistórico. No cariño, no, quien te quiere no te hace llorar, te hace reír, te hace soñar, te hace gemir o te hace disfrutar. Esta frase predica que el amor es doloroso, cuando precisamente, es de lo más placentero que existe en el mundo. En mi opinión, ya no es que esta frase sea limitante, sino que incluso roza lo bizarro. Quizás fuera una píldora de cordura para las personas que fueron maltratadas por sus padres, ideal para darles un buen argumento. Lo que está claro es que afortunadamente, ya no nos sirve de excusa y la desterramos cuando somos conscientes de que no, amor no es igual a dolor.

 

5. “Donde las dan, las toman” o “arrieritos somos y en el camino nos encontraremos”


Vaya tela, éstos dos no pueden ser más claros. Venganza, eso es lo que claman. Parece ser que cuando se pusieron de moda, eso de los ajustes de cuentas estaba a la ley del día. No sé, el caso es que me parecen muy de mafia y eso, que las he escuchado desde niña. ¿Qué necesidad tenemos de guardar rencor y esperar turno para tomar represalias?. En mi opinión, ninguna. Si algo te dolió, acéptalo, sánalo y perdona. La vida se encarga de todo, no quieras ser juez y castigar a nadie, no te va a ayudar, en serio. Ojalá y estos dos refranes tan populares pasen pronto a la historia.

 

6. “Cría cuervos y te sacarán los ojos” o el clásico “piensa mal y acertarás”


Hay que ver, qué de desconfianza se respira en estas dos colegas. Se podría decir que están hechas para crear ermitaños. En este caso, la limitación es social. Indican que no puedes fiarte de nadie, que el mundo es un lugar hostil donde cualquiera puede hacerte daño. Miedo, miedo y más miedo. ¿Era necesario? Hombre, por favor, que somos animales sociales, que hay que vivir de forma positiva, un poco de compañerismo no nos hubiera venido mal en nuestra niñez. En serio, ¿por qué tanto individualismo?. ¡Mucho mejor cooperar! Desterremos de nuestra mente ambos refranes antes de que nos conviertan en solitarios egoístas.

 

7. “El tiempo todo lo cura”


Si bien es cierto, que el pasar del tiempo ayuda, no, no cura todo en realidad. Dejarle a una medida como el tiempo la gran responsabilidad de sanar nuestras heridas me resulta bastante inverosímil. A fin de cuentas, el tiempo lo inventamos para contabilizar, no para curar. Únicamente nosotros mismos podemos curarnos. No nos va a curar ir de compras, ni de vacaciones, ni conocer a otra persona (con eso de que “un clavo, saca a otro clavo” como dice el refrán), ni el helado de chocolate, ni una mascota, ni mucho menos, el tiempo. Pasividad es lo que ofrece esta frase para hacernos creer que todo se solucionará. Y bueno, puede solucionarse, claro que si, pero requiere en la mayoría de los casos de nuestra participación. Podemos buscar ayuda en un profesional o en un amigo, pero dudo mucho que dejándolo a merced de la nada consigamos reparar el daño. ¡Acción!. Nada de esperar a que las cosas se resuelvan solas.

 

8. “Tanto tienes, tanto vales”


¡Ala venga! Toma limitación al canto. Resulta que nos creímos eso de que nuestra valía dependía de nuestros bienes materiales. ¡Qué lástima que esté tan extendido! Porque no, valemos más de lo que tenemos, valemos lo que somos y lo que podemos llegar a ser. Nuestro potencial es infinito y va mucho más allá del coche que tengamos, el número de propiedades de las que dispongamos o la cantidad de dígitos que se hallan en nuestra cuenta bancaria. Ok, si la abundancia económica es fantástica y por supuesto, la merecemos. Pero no, no es lo que nos da valor. Este refrán únicamente da pie al materialismo, a la ambición desmedida, a la falta de autoestima y a la adicción al dinero. Más saber, más descubrir, más conocer, más apreciarse y menos tener, que a fin de cuentas, lo único que tienes y tendrás eres tú y tus experiencias.

 

9. “Zapatero a sus zapatos” 


Y es que, según el refrán, si por alguna razón de la vida llega el día que te cansas de lo que has hecho hasta ese momento, no debes ni siquiera plantearte cambiar el rumbo. Ya no a nivel profesional, sino también personal. A lo que te hayas dedicado, dedícate. A lo que te ha interesado interésate. Ni se te pase por la cabeza dedicarte a algo distinto o curiosear más allá de la línea de fuego. ¡Alarma, alarma! Estancamiento a la vista. Ni caso a este refrán, permítete cambiar tantas veces como así te lata. La vida tiene para ti muchas sorpresas, el viaje es largo y hay muchos caminos por descubrir, busca aquél que más te motive en todo momento y si en algún punto sientes que no es para ti, tranquilo, siempre hay un plan b, o c, o d, o f… g,h,i,j,k,l…x,y,z.

 

10.”Ojos que no ven corazón que no siente”


Éste ya es para poner la guinda al pastel. Con éste refrán nos intentaron hacer creer que mejor la ignorancia, a la verdad. ¡Qué cosas! No creo que a nadie le guste vivir engañado, tampoco que nadie lo merezca, así que definitivamente, ésta limitación queda perpetuamente enterrada en el cajón de los chascarrillos de la abuela. No lo queremos con nosotros. ¡Si hay algo que debamos saber, sepámoslo! Sentir no es malo, sentir es digno de nuestra naturaleza y si no experienciamos ciertas cosas, nos estaríamos perdiendo parte de nuestra gran historia. Nuestra vida es como un libro, si censuramos las partes más intensas probablemente ni nosotros mismos querríamos leerlo…¡Menudo tostón tan aburrido sería!
Y hasta aquí llega ésta lista de refranes y dichos populares limitantes, aunque podrían ser muchos más, creo que con éstos ya te habrás percatado de cuánta información basura hemos recibido desde nuestra infancia.
De forma colectiva merece la pena conseguir erradicarlos, pero eso sólo lo conseguiremos si trabajamos de forma individual. ¿Qué puedes hacer para aportar tu granito de arena? Simple…¡No los uses! Y sobre todo, si tienes hijos, cuida mucho lo que les dices, repercutirá muchísimo en su forma de ver el mundo y eso determinará su futuro.

¿Conoces el significado de tus emociones?

¿Conoces el significado de tus emociones?

03/07/2019

Veamos qué nos quieren decir las siguientes emociones básicas:

Tristeza


La tristeza es una emoción básica “desagradable”. Nos llega cuando hemos perdido algo que nos importa o a alguien que valoramos y queremos. Puede ser algo como la rotura de un jarrón de gran valor sentimental, un trabajo, la ruptura de una relación o la pérdida de un ser querido.

Cuando sentimos tristeza, quiere decir que esa persona o ese algo era muy importante para nosotros. Por lo tanto debemos honrarlo como tal.

Podemos reconocerla porque tendremos ganas de llorar. Sentiremos un vacío en el corazón. Tendremos pocas ganas de hacer cosas, etc.

La tristeza, sociológicamente, invita a ser arropados por los demás. A que nos cuiden y que, en grupo, podamos salir de la tristeza más fácilmente.

Miedo


El miedo es una emoción que podemos clasificar como “desagradable”. Es una emoción que nos previene de posibles peligros. Además, activa nuestro cuerpo para huir, quedarnos quietos o atacar según la circunstancia.

La función de esta emoción es mantenernos a salvo y lo ha hecho muy bien durante miles de años.


El problema es que nuestro cerebro no distingue entre peligros de vida o muerte o peligros que no lo son. Simplemente, si se siente amenazado, activa nuestra respuesta de huida-ataque. Sentimos cosas como calor en el cuerpo, ganas de correr, temblores, sudores, rubor, taquicardia, etc. Las personas con miedo escénico, por ejemplo, sufren una hiperactivación del sistema nervioso.

Aquí debemos valorar si estamos realmente en peligro o es una percepción de nuestro cerebro. Debemos recordar que nuestro cerebro está programado para buscar amenazas y protegernos de ellas.

Enfado


El enfado es una emoción que también podríamos clasificar como “desagradable” ya que cuando estamos enfados no nos sentimos bien.

El enfado tiene una misión fundamental y tiene que ver con los límites. Cuando nos sentimos limitados de alguna manera y percibimos un obstáculo que nos está bloqueando, nos enfadamos (a veces frustramos).

 

Esto nos indica que tenemos que “autosuperarnos“. Por otro lado, si sentimos que alguien esta traspasando nuestros límites sin tenernos en cuenta también nos enfadamos. Esto indica que debemos establecer límites a la otra persona. El enfado nos impulsa a actuar.

Cuando estamos enfadados, se nos suelen tensar los músculos de la mandíbula, sentimos taquicardia, calor, etc.

Alegría


La alegría es una de las emociones básicas “placenteras”. Cuando sentimos alegría, nos sentimos llenos, felices.

La alegría es una emoción que nos indica que algo nos gusta. Nos indica que nos sentimos seguros y que nuestras necesidades básicas están satisfechas de algún modo. La alegría es una señal de que vamos por el buen camino. Nos indica que queremos más de “eso” que nos la produce.

Cuando sentimos alegría notamos apertura en el cuerpo, sensación de plenitud, sonreímos y tenemos los músculos relajados.

Como habrás notado, no he utilizado la palabra “buena” o “mala” para describir las emociones anteriores.

He utilizado, a propósito, las palabras “placentera” y “desagradable”. Esto es porque, a pesar de lo que podamos pensar, no hay emociones ni buenas ni malas.

Hay algunas que nos hacen sentir mejor (placenteras) que otras (desagradables), pero todas son igual de importantes. Todas ellas tienen algo importante que decirnos.Por ello, es fundamental aprender a escucharlas. Debemos dejar de evitarlas y darnos la oportunidad de sentirlas, en la medida de lo posible.

7 dinámicas de autoestima para adultos

7 dinámicas de autoestima para adultos

03/07/2019

La autoestima es la capacidad que tienen los seres humanos de sentirse bien con ellos mismos. Una persona que tenga su autoestima bien establecida será capaz de afrontar mejor las diversas situaciones adversas que se le pueden presentan en la vida.

Es importante comenzar a establecer la autoestima desde la infancia para que en la edad adulta nos pueda servir como pilar fundamental en todas nuestras experiencias, pero esto no siempre ocurre así.

Es entonces cuando las dinámicas de autoestima para adultos son una buena alternativa terapéutica para las personas adultas que son inseguras y no confían en sí mismas.


Dinámicas de autoestima para adultos


En este artículo veremos algunas dinámicas de autoestima para adultos que pueden ser de gran utilidad en el fortalecimiento de la misma. Ten en cuenta que la efectividad de estas dinámicas depende en gran medida de las características personales de cada sujeto.

1. Párate frente a un espejo
Lo más común es que todos los días nos miremos al espejo de forma casual, sin que esto represente algo en particular, para cepillarnos los dientes, o para peinarnos tal vez… Pero con esta dinámica podemos hacer que mirarnos al espejo a diario sea una experiencia transformadora para nosotros mismos.

Lo que haremos será escoger un horario en el cual nos miraremos al espejo todos los días, y sonreiremos al vernos. Nos enfocaremos en la persona que tenemos ante nosotros y le diremos frases agradables, que hagan sentir bien a esa persona (nosotros mismos).

De esta manera fortalecemos nuestra autoestima y nuestra autonomía, recalcando nuestras virtudes y dándonos cuenta de que nosotros mismos podemos ser nuestro mejor motivador.


2. Redacta una carta dirigía a tu versión del pasado
Esto funciona como un medio para conectar profundamente con quienes somos en realidad. Nos permite agradecernos a nosotros mismos por las cosas que hemos hecho para llegar a donde estamos, resaltando lo positivo siempre.

Aunque no todo el camino recorrido haya sido agradable, debemos aprender a valorar nuestras virtudes y ver que ellas nos han servido para llegar a ser quienes somos ahora. Por eso vamos a escribir esa carta como si fuese para alguien muy especial; ese alguien que somos nosotros mismos en una versión pasada.

3. Prémiate por tus logros
Después de haber estudiado duro para un examen, de haber terminado una agobiante jornada laboral, o después de haber presentado tu examen universitario para el que tanto estudiaste ¡Prémiate! Y no lo hagas basándote únicamente en cómo te ha ido.

Hazlo basándote en que has tenido la iniciativa de hacer las cosas. Incluso si los resultados no han sido los esperados, tú diste lo mejor de ti y eso es gratificante, merece que lo celebres.

4. La lectura como refuerzo de autoestima
Cuando leemos no solo estamos ejercitando nuestro cerebro, sino que también nos estamos dando un momento de encuentro personal con nosotros mismos. Leer hace que nos conozcamos en mayor medida mediante la literatura que descubrimos.

Cuando veamos una frase que nos ha hecho sentir bien, una que nos haya motivado, tomamos nota de ella en un diario personal, el cual nos encargamos de llenar con frases que encontremos y no hagan sentir identificados positivamente.

5. Aparta espacio para ti dentro de la rutina
Algo que suele pasar a menudo es que dejamos que nuestra rutina nos consuma hasta el punto en el que no tenemos tiempo para detenernos a pensar en nosotros y en nuestros intereses personales. No todo gira en torno al trabajo o lo académico, también es importante estar bien anímicamente.

Lo que haremos para realizar esta dinámica de autoestima consiste en quedarnos a solas para pensar en cosas que nos hacen felices y queremos realizar a futuro. No importa que no sea mucho tiempo, con quince minutos diarios estará bien.

6. Enumera tus virtudes
Esta opción consiste en elaborar tú mismo una lista tipo ranking de tus virtudes y aptitudes. Hazlo como si se tratara de una descripción de ti mismo que le estás haciendo a otra persona, pero enfócate especialmente en las cosas para las que eres bueno, y en las que podrías llegar a serlo.

Esta práctica hará que fortalezcas tu autoestima y tu motivación, teniendo en cuenta que al escribir las cosas para las que podrías ser bueno te estás planteando metas a futuro.

7. Dar y recibir
Esta dinámica se basa en escoger a un grupo de personas específicas y decirle a cada una de ellas tres cosas positivas que tienen. La finalidad de esta dinámica es que las personas a quienes les expresas sus virtudes se sientan bien con ellas mismas.

Por otro lado, al ver su reacción de alegría también tú te sentirás bien contigo mismo y con tu poder para hacer que los demás se sientan bien, y tu autoestima irá en ascenso.

¿INFLUYEN LAS HABILIDADES SOCIALES EN EL ÉXITO PERSONAL?

¿INFLUYEN LAS HABILIDADES SOCIALES EN EL ÉXITO PERSONAL?

10/05/2019

Generalmente se augura que una persona inteligente, entendida como aquella que tiene un excelente rendimiento académico y/o un alto CI, tendrá éxito en la vida. Sin embargo, algunas veces dicha predicción no se cumple y, por el contrario, nos encontramos a personas que aunque no destacaban por sus notas en el colegio o en la universidad, logran dicho éxito tanto en lo personal como en lo social.

 

Desafortunada o afortunadamente, según como se interprete, existen otras características que parecen tener una gran influencia en dicho éxito, algunas de las cuales se agrupan en el marco de las habilidades sociales (HHSS). En este sentido, las investigaciones sugieren que el ajuste social, emocional y conductual de los niños es tan importante para el éxito como la preparación cognitiva y académica, hasta tal punto que la capacidad de los niños para manejar sus emociones y comportamientos y para hacer amistades significativas se considera un requisito previo importante para la preparación escolar y el éxito académico. Además, existe evidencia que indica que los niños socialmente competentes también son más exitosos académicamente, mientras que las deficiencias en habilidades sociales son un fuerte predictor del fracaso académico (Webster-Stratton y Reid, 2004).

 

La importancia de desarrollar unas adecuadas HHSS se entiende mejor si se tiene en cuenta que filogenéticamente el ser humano ha sido siempre un ser social que necesita, se desarrolla y se nutre de las interacciones con los otros. Según Bowlby (1986) los individuos desde su nacimiento están programados biológicamente para formar vínculos con los demás. Esa necesidad de vínculos interpersonales se constata gracias a los resultados de investigaciones que afirman que las relaciones sociales positivas son una de las mayores fuentes de satisfacción y bienestar personal, teniendo en cuenta que ser reconocido y aceptados por otro produce un impacto positivo tanto en la autoestima, componente importante de la personalidad, como en la satisfacción vital (de González, 2008).

Para Monjas Casares (2004), las habilidades sociales durante la infancia podrían definirse como las conductas específicas necesarias para interactuar y relacionarse con los iguales y los adultos de forma efectiva y mutuamente satisfactoria. Esta misma autora destaca cinco características centrales de las HHSS:

a) su carácter aprendido, siendo por tanto un aspecto crucial en este proceso el entorno interpersonal en el que se desarrolla y aprende el niño;b) la conciencia de interdependencia de la habilidad social, es decir, todo comportamiento social exige entender el punto de vista del otro; c) los objetivos que persigue son solo comprensibles en situaciones sociales específicas, por ello es necesario tener en cuenta la situación en la que se interactúa; d) la habilidad social es considerada sinónimo de eficacia en el comportamiento interpersonal; e) las habilidades de interacción social son un conjunto de conductas que se hacen, se sienten, se dicen y se piensan.

A nivel general, las HHSS permiten organizar cogniciones y conductas de manera eficiente, en la dirección del logro de metas interpersonales y sociales, que se realizan de un modo culturalmente aceptable (Ladd & Mize, 1983, citado en Oyarzún Iturra et al., 2012).

 

“Los niños socialmente habilidosos y competentes tienen un buen autoconcepto y alta autoestima, se dicen autoverbalizaciones positivas, se autorrefuerzan de modo encubierto y se evalúan en términos positivos”

 

Teniendo en cuenta las características de las HHSS, se hace evidente que el desarrollo de las mismas dependerá de las adquisiciones evolutivas. Lacunza y de González (2011) resumen las características más importantes al respecto en los años preescolares, escolares y en la adolescencia. Según estas autoras, las HHSS en la edad preescolar implican la interacción con los pares, las primeras manifestaciones prosociales, la exploración dereglas, la comprensión de emociones básicas, entre otras. El niño pasa del juego en solitario o en paralelo hacia otro más interactivo y cooperativo. En esta etapa, la interacción no tiene solo un papel socializador para el niño, sino que promueve su desarrollo cognitivo, sobre todo a partir de la manipulación de un sistema de signos. Durante los años escolares, el niño participa cada vez más en diferentes situaciones interpersonales y se incluyen otros contextos significativos como por ejemplo los de las actividades extraescolares, en este periodo la popularidad del niño se evidencia en su forma de utilizar las HHSS con sus iguales para iniciar y mantener amistades, así como para resolver conflictos. En la adolescencia se adquieren habilidades más complejas, puesto que son capaces de adoptar comportamientos más críticos y desafiantes ante las normas sociales. La interacción con los pares tiene funciones decisivas para la conformación de la propia identidad del adolescente, puesto que dichas relaciones le permiten elaborar ideas y experiencias, discutir ideologías y puntos de vista, desarrollar amistades y relaciones de enamoramiento. 

 

En general, los niños socialmente habilidosos y competentes tienen un buen autoconcepto y alta autoestima, se dicen autoverbalizaciones positivas, se autorrefuerzan de modo encubierto y se evalúan en términos positivos. Autoinforman también de sentimientos positivos y agradables. Se expresan afirmativamente, con seguridad y defienden sus derechos sin utilizar conductas agresivas. Afrontan las situaciones adecuadamente, explican sus ideas dando su propia perspectiva sin desconocer las ajenas. Expresan sus emociones y afectos de forma positiva y socialmente aceptable y reciben y aceptan adecuadamente las emociones positivas y negativas de los demás. Por el contrario, quienes tienen problemas y dificultades de competencia social, generalmente presentan un autoconcepto negativo y baja autoestima y se dicen autoafirmaciones negativas ante la situación. Autoinforman de más sentimientos de soledad e insatisfacción social, presentan niveles más altos de ansiedad social y más conductas depresivas y renuncian a reivindicar sus derechos o suelen hacer valer sus derechos y opiniones por medio de conductas agresivas (de González, 2008; Monjas Casares, 2004; Ortíz et al., 2002).


Existe evidencia de que la falta de habilidades en los niños de edad preescolar, predice la presencia de problemas tanto internalizantes como externalizantes durante la adolescencia temprana (Bornstein et al., 2010, citado en Schultz et al., 2011 y Cook, Greenberg y Kusché,1994; Fine, Izard, Mostow, Trentacosta y Ackerman,2003; Schultz, Izard y Ackerman, 2000; Schultz, Izard, Ackerman y Youngstrom, 2001, citados en Domitrovich, Cortes y Greenberg, (2007), aumenta la probabilidad de ser rechazado por sus compañeros y de tener bajos niveles de logro académico (Cooper y Farran, 1998; McClelland, Morrison y Holmes, 2000, citados en McClelland, Acock y Morrison, 2006). Durante la infancia, el déficit en HHSS se asocia con escasa aceptación, rechazo o aislamiento social por parte de los pares, bajo rendimiento escolar, expulsión de la escuela o inadaptación escolar, desajustes psicológicos y psicopatología (Monjas Casares, 2000, citada en de González, 2008). Mientras que la presencia de HHSS en los niños previene la ocurrencia de comportamientos disfuncionales, particularmente aquellos vinculados con la agresividad y el negativismo (Lacunza, 2010). En los adolescentes, los déficits en habilidades sociales pueden incidir negativamente tanto en la consolidación de la identidad como en la cristalización de trastornos psicopatológicos (Lacunza y de González, 2011) y además, se asocia con la iniciación en la delincuencia, alcoholismo o toxicomanías (Monjas Casares, 2000, citada en de González, 2008).

Los problemas asociados a la falta de habilidades sociales, pueden persistir hasta la juventud y la edad adulta (Lacunza, 2010), generando dificultades en el desempeño académico, social, laboral y/o familiar. Estudios realizados con universitarios indican que existe una relación inversamente proporcional entre HHSS y ansiedad social, generándose un círculo vicioso que se autoalimenta, de tal forma que esa ansiedad producida en las situaciones sociales debida a la falta de HHSS, inhibe la expresión adecuada de las mismas (Caballo et al., 2014). Otros estudios con adultos han revelado que las habilidades sociales además de estar fuertemente vinculadas a relaciones positivas con los demás, se asocian de manera consistente y positiva con indicadores de bienestar psicológico como la satisfacción con la vida, el sentido de dominio ambiental, la autoeficacia, la esperanza, la felicidad y la calidad de vida (Segrin y Taylor, 2007).

 

“Se hace necesario hacer un llamado a los centros escolares y a los padres para que dejen de poner el foco en los resultados académicos de los menores y presten el mismo interés, tiempo, esfuerzos y recursos en promover HHSS y emocionales”

 

En conclusión, como se ha podido observar a lo largo de este texto y respondiendo a la cuestión planteada en el título del mismo, se puede concluir que las HHSS tienen una relación directa con el éxito en distintos ámbitos, incluido el académico, y contribuye enormemente a incrementar otras variables que también se asocian con el éxito y el bienestar como son el sentimiento de autoeficacia, la autoestima y la satisfacción vital. Asimismo, las HHSS actúan como un importante factor protector ante el ajuste psicosocial, ya que además de los beneficios descritos anteriormente, promueven el establecimiento y mantenimiento de relaciones interpersonales satisfactorias (de amistad, familiares y/o amorosas), lo cual ha demostrado tener un impacto positivo en el ajuste psicológico posterior (Inglés, Méndez e Hidalgo, 2001; Kimmel y Weiner, 1998; Kupersmidt, Coie y Dodge, 1990, citados en Martínez Gonzáles et al., 2010) y más aún durante la infancia y la adolescencia, donde las relaciones entre iguales constituyen un contexto con una contribución esencial en su desarrollo social, emocional e intelectual (Ortíz et al., 2002).

 

En resumen, atendiendo a las investigaciones realizadas, se puede afirmar que un sujeto con habilidades emocionales y sociales, que conoce y controla sus propios sentimientos, que logre interpretar los estados de ánimo de otros, podrá operar en su entorno de tal manera, que redunde positivamente en su calidad de vida (de Contini, 2008).

Teniendo en cuenta estas premisas, se hace necesario hacer un llamado a los centros escolares y a los padres para que dejen de poner el foco en los resultados académicos de los menores y presten el mismo interés, tiempo, esfuerzos y recursos en promover HHSS y emocionales que favorezcan un desempeño competentemente de los niños y adolescentes en diferentes entornos y situaciones que se les presentarán a lo largo del ciclo vital, atendiendo a la evidencia existente de la función protectora que tienen las HHSS para hacer frente a situaciones novedosas y/o estresantes (Masten y Coatsworth,1998; Rutter, 1987, citados en Domitrovich, Cortes y Greenberg, 2007 ), puesto que se ha encontrado que los niños socialmente competentes son queridos por sus compañeros y amigos, resultan agradables a las personas adultas y, a largo plazo consiguen más éxitos escolares y una mayor adaptación al entorno social (Monjas Casares, 2004).

 

¿Con qué personaje te identificas?

¿Con qué personaje te identificas?

10/05/2019

Erase que se era....  dos mosquitas que andaban volando...   y de repente ven un cuenquito de leche, y piensan... ñam! lecheeee!!! ahí que van a beber...

 

pero sin querer se caen al cuenco, empiezan a nadar hacia el extremo del cuenco...

 

pero por más que nadan y nadan... no llegan! sus patitas son minúsculas para llegar! ¡apenas si se mueven en la leche!

 

una de ellas ya cansado por tanto esfuerzo... piensa: "total! ¡me voy a morir igual!  nunca vamos a llegar al extremo! estoy cansada... no tiene sentido seguir nadando para al final ni movernos... ya que voy a morir... voy a relajarme, dejar de nadar y hundirme tranquilamente..."

 

la otra mosquita piensa: "total... si me voy a morir igual... por lo menos voy a morirme pataleando, y hasta el último de mis alientos lo dedicaré a intentar conseguir llegar al borde! no tengo nada que perder! quizás algo cambie... y llegue...!"

 

Así que la mosquita pataleadora... patalea, y patalea, patalea y espatolea.... siempre con la vista en el borde del cuenco.

 

Está así largo rato, y nada parece cambiar....

Ya está cansada, casi no mueve sus patitas....

 

Pero empieza a notar que algo raro pasa en la leche....

 

Se da a sí misma un último "chute" de energía, un impulso rápido de movimientos de las patitas...

 

Y nota como la leche cada vez está más espesa... más espesa.... saca energía de donde no la tiene!!! y cada vez que mueve sus patitas la leche SE VA CONVIRTIENDO EN NATA!

 

"Buá! que alegría!!!! lo he conseguido!!!!" piensa la mosquita pataleadora...

 

Va casi caminando hacia el borde del cuenco, se sienta en el borde, se lame sus patitas, y sus alitas...

 

y mira el producto de sus esfuerzos!!! ante sí: tiene un cuenco hecho de nata!!!

 

no creía que pudiera salir así... pero lo ha conseguido!!!! tiene una gran sonrisa en la boca 

 

disfruta un ratito de todo su esfuerzo...

 

sabe que la va a tocar volar, que no es fácil...! también tiene que estar preparada para ello... así que descansa...

Pero ahora está tranquila, descansando y disfrutando de su logro!!!!! 

 

Llámanos 664 081 267 Contactar 664 081 267